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Responsabilidad

Responsabilidad

Un buen líder y un buen empleado se diferencian de los demás por el grado de responsabilidad que cada uno asume dentro de una institución.

Un buen empleado debe ser capaz de cumplir con sus responsabilidades en tiempo, forma y calidad, pero un buen líder, además de ello, debe tener una mirada global y respaldar a todos sus empleados al momento de realizar sus tareas.

En esta ocasión, profundizaremos en este tema y mencionaremos qué es la responsabilidad, cómo se refleja en un buen líder y cómo ser responsable en la vida diaria.

¿Qué es?

La palabra responsabilidad viene del término “responder” y apunta a la habilidad de los individuos de responder por sus acciones ante otros. Por ello, la responsabilidad no sólo se refiere al cumplimiento de las obligaciones, también involucra la capacidad para atenerse a las consecuencias de estas, ya sean positivas o negativas.

Al mismo tiempo, una persona responsable es aquella que realiza sus tareas con calidad, seriedad y prudencia, porque está consciente de que sus acciones pueden repercutir en la vida de los demás.

¿Cómo se refleja en un buen líder?

Los líderes poseen una responsabilidad mayor a comparación de cualquier otro integrante de la empresa, pues no sólo deben responder por sus tareas, sino también deben respaldar a los demás.

El mayor reflejo de que un líder es responsable se aprecia en la confianza que los empleados tienen en una empresa. Cuando un líder es responsable tiene la capacidad de garantizar el buen funcionamiento de una empresa y esto se debe a que los socios, compañeros y empleados saben que el líder llevará a cabo sus tareas de buena forma y que los demás también contribuirán a la empresa llevando a cabo sus tareas.

Además, un líder responsable es aquel capaz de reconocer sus errores y los de los empleados, asumir las consecuencias de sus actos y de cualquier persona de su empresa y hacer todo lo posible por reparar los daños.

¿Cómo aplicarlo en la vida diaria?

Hay ciertas acciones que pueden ayudarnos a elevar el grado de responsabilidad que tomamos ante nuestro entorno, por ejemplo:

  • Aceptar cuando se cometen errores y hacer todo lo posible por mejorar la situación y enmendar el error
  • Planificar cuándo y cómo realizar cada tarea, de tal manera que se tenga el tiempo de cumplir con las metas propuestas
  • No limitarse a realizar únicamente las actividades que corresponden, sino estar al pendiente de las necesidades del ambiente e involucrarse en un mayor número de actividades
  • Comprometerse a realizar las tareas de la mejor manera posible y no hacer sólo el mínimo esfuerzo
  • Ser objetivo respecto a las habilidades propias y aceptar qué situaciones dependen de uno mismo y qué situaciones no

Es necesario diferenciar entre la responsabilidad y la culpa, pues muchas veces los errores no se deben a malas decisiones, sino a situaciones que no se pueden controlar.

Finalmente, hay que ser conscientes de que la responsabilidad es un valor social que ayuda a las personas a ser consideradas como confiables o no confiables, ¿a ti te consideran confiable?

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