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Humildad

Humildad

Muchas veces se piensa que ser un buen líder significa imponerse y ejercer el poder sobre otros, de forma que los demás se pongan al servicio del líder. Sin embargo, lo óptimo es lo contrario. Ser un buen líder conlleva ponerse al servicio de los demás, de manera que se logre la confianza de los compañeros de trabajo y, para ello, es  necesario desarrollar la humildad.

Aquí les decimos qué es la humildad, cómo se refleja en un buen líder y cómo se puede aplicar en la vida cotidiana.

¿Qué es?

La humildad es la cualidad humana que consiste en reconocer las virtudes y debilidades de uno mismo, sin caer en actitudes egocéntricas o autocentradas como la arrogancia o la soberbia.

Las personas humildes no se consideran mejor que los demás y tienen en mente cuáles son sus propias limitaciones.

¿Cómo se refleja en un buen líder?

Sabemos que alguien es un buen líder cuando es capaz de reconocer sus errores y asumir las consecuencias de sus actos. Este tipo de acciones representa un gran ejemplo para todos los miembros del equipo y propicia que el trabajo que se realice sea más cuidadoso y preciso.

Otra de las características de un líder humilde es la aceptación de propuestas de los demás. Al darse cuenta de que los empleados o socios también son capaces de aportar buenas ideas y al reconocer que algunas de las propuestas de los demás son mejores que la propia propiciará un ambiente de trabajo positivo y eficaz.

Al mismo tiempo, los líderes humildes aceptan que ellos no son expertos en todos los procesos de la empresa, por lo que reconocen cuando sus empleados o sus compañeros conocen más de algún tema específico. Por lo tanto, confían en que los demás tomen decisiones acertadas respecto a ciertos temas.

¿Cómo aplicarla en la vida diaria?

Para desarrollar la humildad es importante tener en mente ciertos aspectos personales y profesionales:

* Todos tenemos limitaciones, por ello, hay algunas cosas en las que no somos buenos

  • Hay personas que tienen más conocimientos que nosotros en ciertas áreas
  • Los mejores resultados se obtienen a partir del trabajo en equipo, así que es importante escuchar las ideas de los demás
  • Cuando se alcanza una meta es indispensable reconocer el esfuerzo de todas las personas que participaron

Finalmente, la clave para ser humilde es preocuparse genuinamente por los demás, es decir, estar atento a las necesidades de las personas que nos rodean intentando ayudarles a resolver sus dudas y, sobre todo, a desarrollar su potencial.

Con estas características, un líder será un gran ejemplo para su equipo.

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