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Conciencia

conciencia

Para ser un buen líder se necesita un carácter justo y para lograrlo es importante desarrollar una conciencia equilibrada.

En este artículo profundizamos sobre qué significa tener una conciencia equilibrada, cómo se sabe cuando un líder tiene una conciencia saludable y cómo desarrollarla en la vida diaria.

¿Qué es la conciencia?

La conciencia se refiere a la capacidad de reflexión, sobre todo en el ámbito moral. Es un sistema interno que nos advierte cuando realizamos acciones correctas o incorrectas y está relacionado con el autoconocimiento. La conciencia es propia del hombre, consiste en los procesos psíquicos que permiten que éste conozca su rol en el mundo.

La conciencia se forma por medio de las emociones y experiencias que los individuos han recolectado acerca de qué acciones son aceptadas y rechazadas en la sociedad o en la comunidad en la que se vive. Por ello, una conciencia equilibrada o saludable se refiere a aquella reflexión personal en la que se actúa conforme a lo mejor para sí mismo y para los demás.

¿Cómo se refleja en un buen líder?

Un buen líder hace caso a su conciencia, lo cual le permitirá tomar mejores decisiones de forma activa y concluyente para así guiar a los demás, buscando el bien tanto de él como de los demás, es decir, buscando un resultado ganar-ganar.

Se puede saber que un líder actúa de forma consciente cuando el clima laboral es adecuado para trabajar, cada una de las personas que trabajan en el mismo espacio se sienten libres para emitir su opinión y se sienten con libertad para realizar su trabajo.

Un líder que cuenta con una conciencia equilibrada logra crear un ambiente de trabajo confiable donde se acepten diversas maneras de realizar las mismas actividades. Además, promueve la participación y propicia el consenso en las discusiones. Asimismo, el líder que ha desarrollado su conciencia es capaz de motivar a los empleados para alcanzar una meta en común, la cual traerá beneficios tanto colectivos como personales.

¿Cómo aplicarlo en la vida cotidiana?

Para desarrollar la conciencia propia de un buen líder o de un buen empleado se pueden realizar las siguientes tareas:

  • Sopesar los beneficios personales y colectivos que intervienen en la toma de decisiones.
  • Ser flexible y aceptar que los demás también tienen puntos de vista válidos.
  • Resolver los problemas de forma creativa y no encasillarse en una sola solución.
  • Asignar prioridades y planificar la mejor manera de realizarlas.
  • Preguntarse continuamente cómo se puede ayudar a la comunidad e intentar ayudarlos lo más posible.

Finalmente, es importante recalcar que tanto los buenos líderes como los buenos empleados son aquellos que propician el trabajo en equipo y buscan el bien común por encima del beneficio personal.

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